Mientras Beijing restringe la exportación de minerales críticos, Chile promueve su potencial más allá del cobre y el litio. El yacimiento Cerro Carmen, en Atacama, emerge como un foco de interés para asegurar la cadena de suministro occidental.
En medio de la creciente alarma internacional por las nuevas restricciones de China a la exportación de elementos clave para la tecnología —conocidos como Tierras Raras—, Chile ha entrado de lleno en la batalla global por el suministro. Desde la LME Week en Londres, la ministra de Minería, Aurora Williams, envió un mensaje claro a los inversionistas: Chile no solo es el líder del cobre y el litio, sino un hub minero con potencial para proveer al mundo de estos minerales críticos.
El movimiento de Chile se produce en un contexto de urgencia. A partir del 8 de noviembre, China restringirá la exportación de baterías de ion-litio y de 12 de los 17 elementos de las Tierras Raras, obligando a las empresas extranjeras a obtener permisos especiales que implican revelar información estratégica, un paso que ya causó graves interrupciones en la cadena de suministro, como el cierre de una planta de Ford en abril.
La apuesta de Atacama: Un nuevo foco de minerales críticos
El interés de Chile se sustenta en la evidencia geológica, especialmente en la zona norte del país. La recién lanzada Estrategia Nacional de Minerales Críticos del Ministerio de Minería pone un foco especial en la Región de Atacama.
Según el documento, el yacimiento Cerro Carmen, en Atacama, «muestra presencia de tierras raras mezcladas con otros metales (también de interés comercial) como hierro, titanio y uranio». Además, se han detectado altas concentraciones de estos elementos codiciados dentro de los salares que actualmente se explotan para la extracción de litio.
Este potencial convierte a la árida región, tradicionalmente asociada solo al cobre y más recientemente al litio, en un nuevo epicentro para la búsqueda de minerales esenciales en la fabricación de semiconductores, dispositivos de defensa y vehículos eléctricos.
La carrera por la autosuficiencia: La fragmentación del mercado
El dominio de China en la producción y procesamiento de Tierras Raras, que alcanza hasta el 90% del mercado, ha llevado a países como Estados Unidos y la Unión Europea a una ofensiva por asegurar fuentes confiables.
El estudio de S&P Global identificó un boom con 141 proyectos mineros de Tierras Raras en marcha globalmente. Si bien países como Australia y Brasil lideran la lista, Chile se posiciona con el proyecto de la canadiense Aclara en Penco (Región del Biobío), el cual se basa en arcillas iónicas (más fáciles de procesar) y aspira a producir a partir de 2027.
«Quienes sean capaces de ofrecer cadenas de suministro confiables estarán bien situados para beneficiarse de un mercado estratégicamente crítico y en rápida fragmentación», señalan analistas de Benchmark Minerals.
Si bien el mercado anticipa una posible extensión de la tregua comercial entre Washington y Beijing, el recordatorio del poder chino sobre estos minerales ha desatado una tendencia global irreversible hacia la reducción de su dependencia. Chile, con los recursos detectados en Atacama y Biobío, busca asegurarse un puesto clave en esta nueva geopolítica de los minerales.





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