Tras los alegatos finales en un juicio por homicidio culposo agravado, la querella apuntó a la imprudencia del imputado, mientras que la defensa alegó «culpa concurrente» debido a que la víctima circulaba a alta velocidad y sin casco. El tribunal ya quedó en condiciones de dictar sentencia.
LA RIOJA.– La Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de la Primera Circunscripción Judicial de esta capital escuchó las últimas argumentaciones de las partes en el juicio que se le sigue a T. M. C., acusado por el delito de «Homicidio Culposo Agravado». El proceso, que entra en su etapa definitoria, ventila los hechos ocurridos en noviembre de 2020, cuando una motociclista perdió la vida tras colisionar con una carga que sobresalía antirreglamentariamente de una camioneta.
El tribunal, presidido por la jueza Edith Agüero e integrado por los vocales Gustavo Díaz y Karina Cabral, cerró la etapa de debate luego de una intensa jornada de alegatos donde se expusieron visiones contrapuestas sobre la responsabilidad penal del acusado y la graduación de la eventual pena.
El pedido de la acusación
El fiscal a cargo del caso, el Dr. José Icazatti, basó su exposición en la reconstrucción de la mecánica del hecho lograda a través de los testimonios incorporados durante el debate. Según el Ministerio Público Fiscal, quedó acreditada con «certeza positiva» la responsabilidad del imputado bajo los términos del artículo 84 bis, primer párrafo, del Código Penal Argentino.
Ante esto, el fiscal solicitó una pena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo, sumada a diez años de inhabilitación especial para conducir cualquier tipo de vehículo con motor.
Por su parte, el abogado querellante, el Dr. Emilio Pagotto, adhirió a la existencia del delito y enfatizó el carácter evitable del trágico desenlace. «El siniestro vial era físicamente evitable si el imputado hubiera respetado las normas de tránsito vigentes», sostuvo la querella, argumentando que se reunieron todos los elementos técnicos y jurídicos para dictar un fallo condenatorio.
La estrategia de la defensa: «culpa concurrente»
A su turno, el defensor del acusado, el Dr. Miguel Morales, impugnó los razonamientos de la fiscalía y la querella, afirmando que se introdujeron conclusiones que no se desprendían de las pruebas testimoniales. La estrategia de la defensa se centró en demostrar que el resultado fatal no fue responsabilidad exclusiva de su asistido, planteando un escenario de responsabilidad compartida.
Morales argumentó que la arteria donde se produjo la colisión carecía de la señalización vial adecuada y remarcó dos factores clave respecto de la conducta de la víctima: afirmó que circulaba a una velocidad elevada y sin el casco de protección obligatorio.
Bajo la premisa del principio in dubio pro reo (la duda favorece al imputado) y destacando que el acusado se encontraba realizando tareas laborales en ese momento, la defensa solicitó al tribunal que, de dictarse una condena, la pena aplicable no supere los tres años de prisión.
«Salí a trabajar»
Antes del cierre del debate, el imputado hizo uso de su derecho a pronunciar sus últimas palabras ante el tribunal. En un breve y emotivo descargo, T. M. C. pidió perdón a los familiares de la víctima y se desmarcó de cualquier intencionalidad. «Nunca tuve la intención de causar la muerte de una persona», manifestó, tras asegurar que aquella jornada había salido a cumplir con sus obligaciones laborales para sostener económicamente a su familia.
Un cargamento antirreglamentario
Según la instrucción de la causa, el hecho bajo investigación ocurrió el 18 de noviembre de 2020. T. M. C. conducía una camioneta Peugeot 504 por la avenida San Nicolás de Bari (Este) cargando perfiles metálicos tipo “C” de más de 12 metros de longitud, los cuales sobresalían peligrosamente tanto por la parte delantera como por la trasera del vehículo.
Al intentar realizar un giro hacia la calle Reyes Magos, una motocicleta Yamaha Crypton 110 cc., guiada por V. R. R. del V., que avanzaba en sentido contrario, impactó de lleno contra los perfiles de hierro que sobresalían de la parte posterior del rodado mayor. El impacto le provocó severas lesiones traumatológicas craneoencefálicas y raquídeas que le causaron la muerte de forma instantánea.
Tras la finalización de las audiencias, el tribunal dio por concluido el debate y se retiró a deliberar. Se espera que la sentencia definitiva sea dada a conocer en los próximos días.




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