El Juzgado de Instrucción N° 3 dictó la medida contra un imputado con frondoso prontuario y tres declaraciones de reincidencia. Fue identificado por testigos y detenido tras un allanamiento en su domicilio, donde se recuperó casi la totalidad del dinero.
LA RIOJA.– La Justicia riojana dictó el procesamiento y la prisión preventiva de un hombre acusado de haber sustraído una importante suma de dinero en efectivo del interior de un comercio céntrico. La resolución, que reaviva la preocupación por los delitos contra la propiedad en el casco urbano, recayó sobre un sospechoso que cuenta con múltiples condenas previas y que ya había sido declarado reincidente por los tribunales locales.
La medida fue dispuesta por el Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional N° 3 de la Primera Circunscripción Judicial, a cargo de la jueza María Eugenia Torres. La magistrada consideró acreditada, con el grado de probabilidad exigido para esta instancia procesal, la autoría de Adolfo E. Á. O. en el hecho calificado provisoriamente como «hurto».
El golpe en el centro riojano
De acuerdo con la reconstrucción efectuada en la etapa de instrucción, el hecho ocurrió el 3 de junio de 2025, minutos antes del mediodía, en una carnicería ubicada sobre la calle Buenos Aires, en pleno barrio Centro de la capital provincial.
Aprovechando una distracción y la ausencia momentánea del propietario del comercio, quien había dejado la puerta de acceso abierta, el delincuente ingresó al local alrededor de las 11:30. Con movimientos rápidos, se dirigió a la caja registradora, sustrajo la suma de 500.000 pesos en efectivo y abandonó el lugar a pie. Pocos metros más adelante, según lograron determinar los investigadores, abordó un taxi para asegurar su huida.
La ruta del sospechoso y las pruebas clave
El fallo de la jueza Torres se sustentó en un abanico de medidas probatorias que permitieron unir los eslabones del caso. Además de la denuncia formal del comerciante damnificado, resultaron determinantes los testimonios de vecinos y peatones que observaron movimientos extraños en las inmediaciones del local a la hora del suceso. Estas declaraciones permitieron identificar al acusado y reconstruir el trayecto que realizó tras el golpe.
El elemento de mayor peso científico y material surgió a partir de un allanamiento posterior ordenado en la vivienda del imputado. Durante el procedimiento policial, los efectivos secuestraron 450.000 pesos en efectivo que se encontraban ocultos en una de las habitaciones. Asimismo, se incautó una campera blanca cuyas características coincidían de forma milimétrica con la vestimenta que los testigos habían descrito en sus declaraciones.
Un perfil con alta reincidencia
Al momento de resolver la situación procesal del imputado, la Justicia no solo evaluó la gravedad del hecho actual, sino también el perfil criminológico del acusado para fundamentar el dictado de la prisión preventiva y ordenar su inmediato traslado al Servicio Penitenciario Provincial.
Según consta en el informe remitido por el Registro Nacional de Reincidencia que fue incorporado al expediente, Adolfo E. Á. O. posee un severo historial de condenas previas por delitos contra la propiedad. De hecho, la resolución judicial remarcó que el imputado ya fue declarado reincidente por tercera vez.
Esta condición de reincidencia múltiple fue el argumento central de la magistrada para evaluar el riesgo procesal y el peligro de fuga, concluyendo que la libertad del acusado podría entorpecer el avance de la causa de cara al futuro juicio oral.




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