El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac) dio cuenta que el acumulado de los siete meses de 2023 reflejó una baja de 2,6% respecto a igual período de 2022.
En cambio, el índice de la serie desestacionalizada mostró una variación positiva de 1,1% mensual y el índice serie tendencia-ciclo registra una suba de 0,5% respecto al mes anterior.
En 2022, la construcción creció un 3,5 %, por debajo de la recuperación del 30,9 % de 2021, y para 2023 las expectativas son desfavorables para el período que va de agosto a octubre.
Las empresas que ejecutan obras privadas responsabilizan de la caída a la inestabilidad en los precios y la caída de la actividad económica, mientras que las firmas dedicadas a la obra pública agregan los atrasos en la cadena de pagos.
Encuestas del Indec hechas a grandes empresas del sector muestran expectativas “desfavorables” respecto al nivel de actividad esperado para el período agosto-octubre de 2023: un 56,2 % de las sociedades encargadas principalmente de obras privadas prevén un nivel de actividad sin cambios en el sector, el 34,4 % estima que disminuirá y el 9,4 % prevé aumentos en el rubro.
En tanto, el 47,8 % de las compañías dedicadas a la obra pública cree que el nivel de actividad no cambiará durante los próximos tres meses; el 39,6 % considera que bajará y el 12,6 % que subirá.





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