Desde el Ministerio de Salud afirmaron que el incumplimiento frena cirugías de niños que aguardan prótesis en el centro pediátrico. El Gobierno convocó a los directores de los nosocomios afectados para analizar la situación.
Un nuevo e inflamable foco de conflicto administrativo y político se abrió entre la administración central y el gobierno de la provincia de Buenos Aires que conduce Axel Kicillof, esta vez con epicentro en el financiamiento del sistema de alta complejidad médica. El Ministerio de Salud de la Nación denunció públicamente que el territorio bonaerense arrastra una multimillonaria deuda con el Hospital de Pediatría Garrahan y con los establecimientos que operan bajo la órbita de los Servicios de Atención Médica Integral para la Comunidad (SAMIC).
De acuerdo con las planillas oficiales de la cartera sanitaria, el rojo financiero acumulado por la gobernación platense con estos centros de salud —que se sostienen mediante un esquema de aportes compartidos entre los distintos niveles del Estado— ya supera una cifra alarmante. «Los hospitales SAMIC y el Garrahan atienden a cientos de miles de pacientes, la mayoría sin cobertura, bajo un esquema de financiamiento compartido. Pero la provincia de Buenos Aires no cumple, y la deuda acumulada supera los 630 mil millones de pesos», dispararon de forma categórica a través de los canales de comunicación de la cartera que conduce el área de salud nacional (@MinSalud_Ar).
Cirugías reprogramadas y demoras con prótesis para niños
La denuncia del Poder Ejecutivo nacional cobró mayor sensibilidad al exponer el impacto directo que el retraso en el envío de los fondos y de los insumos médicos acordados genera sobre las listas de espera de intervenciones quirúrgicas de alta complejidad, especialmente en la atención de menores de edad.
Desde el Ministerio de Salud detallaron que la falta de respuestas y de cobertura por parte de las dependencias bonaerenses mantiene paralizados los tratamientos de centenares de pacientes pediátricos en el Garrahan. «Un caso concreto es el de 814 chicos que esperan prótesis para poder operarse en el Garrahan. La provincia no las entregó y algunas cirugías debieron reprogramarse», precisaron las autoridades, visibilizando las consecuencias directas de la parálisis administrativa del distrito vecino.
Asimismo, las fuentes nacionales advirtieron sobre situaciones extremas donde la dilatación de los tiempos de entrega estatal terminó perjudicando la continuidad de los tratamientos de los pacientes crónicos. «Otros pacientes fueron derivados por haber alcanzado la mayoría de edad esperando una respuesta que no llegó», denunciaron desde el edificio de la avenida 9 de Julio.
Convocatoria a directores y exigencia de cumplimiento
Ante el agravamiento del panorama financiero y asistencial de los nosocomios, la conducción de la cartera sanitaria nacional resolvió tomar cartas en el asunto y citó de urgencia a las cúpulas de los establecimientos afectados para coordinar una estrategia ante el bache presupuestario provocado por el territorio bonaerense.
«El Ministerio convocó a los directivos de los hospitales afectados, para analizar el estado de situación y exigir el cumplimiento de los compromisos firmados», confirmaron de manera oficial. En los despachos de la Casa Rosada insisten en que la sostenibilidad del entramado de salud pública no admite que los recursos sean desviados hacia otros fines de la política partidaria. «Para que el sistema de salud funcione, cada nivel debe hacerse cargo y los recursos deben ir donde corresponde», concluyó el duro pronunciamiento oficial, marcándole la cancha a la gestión provincial.





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