Nuevos aumentos impulsan inflación de mayo, mientras restricciones y salarios atrasados apagan consumo

Mes a mes hay aumentos, en mayo, le toca el turno a: energía eléctrica, naftas, colegios subvencionados bonaerenses, GNC y prepagas.

El plan de “descongelar” tarifas sigue en marcha y los nuevos incrementos en los precios de algunos servicios pondrán más presión a la inflación y al bolsillo.

Mes a mes hay aumentos, en mayo, le toca el turno a: energía eléctrica, naftas, colegios subvencionados bonaerenses, GNC y prepagas.

Además, las empleadas domésticas que cobran por mes recibirán el ajuste del 10% de abril, el último tramo de la paritaria de 28% cerrada en cuotas. Aquí las subas previstas:

Prepagas

La Superintendencia de Servicios de Salud autorizó el mes pasado un aumento de 10% para las prepagas, que se dividía en dos tramos, de 4,5% en abril y de 5,5% en mayo.

Este incremento en las cuotas de las prepagas se suma al de 10% que se aplicó en diciembre de 2020 y al de 3,5% que empezó a regir desde marzo de este año.

Este aumento forma parte de los puntos que se acordaron para poner fin al conflicto entre el sindicato de sanidad y los representantes de los prestadores institucionales de la salud privada.

El ajuste del 10%, dividido en dos tramos, se trata del segundo aumento del año, contando la suba del 3,5% en marzo.

Colegios subvencionados en Provincia de Buenos Aires

Los colegios subvencionados bonaerenses tendrán un 12,5% de aumento promedio. Además, se espera que algunas entidades ajusten más porque venían retrasadas.

La educación fue el rubro que más se encareció en marzo con un 28,5%.

Personal doméstico

Si se paga por mes y no diario ni semanal, en mayo el sueldo de las empleadas domésticas llegará con una suba del 10%. El aumento es el último tramo del 28% acordado como paritaria.

De esa manera, el sueldo del personal para tareas generales con retiro pasaría a ser de $ 22.765,44. GNC

Desde el 1 de mayo, el GNC sale un 30% más . De esta manera, el metro cúbico de gas en Capital Federal y el Conurbano pasó de $ 27 a $ 35, aproximadamente.

El precio del gas que se utiliza para el GNC pasará a estar atado al litro de nafta súper promedio de YPF.

Nafta

Las naftas volverán a subir y así sumarán un 18% en total. Ese fue el plan trimestral anunciado por YPF, luego el resto de las empresas del sector acompañan esos incrementos.

Ya se aplicó en marzo una suba de 7% y el próximo aumento de mayo sería menor al 5%.

Esa suba se espera para mediados de mes y significará el séptimo incremento de combustibles de 2021.

Es una suba que tiene poco impacto en la medición del índice de Precios al Consumidor (IPC), pero que repercute en la mayoría de los rubros, ya que encarece la logística.

Sobre todo cuando el índice de precios minoristas acumula un 13% en el primer trimestre del año y llegaría a 16% en los primeros cuatro meses.

El ministro Guzmán había previsto en el Presupuesto una inflación de 29% para todo 2021. Los privados la están calculando en torno del 40 al 45%.

Por su parte, las restricciones a la actividad para aquietar la segunda ola de Covid ya se hacen sentir sobre la economía y el consumo.

Para los analistas, esto se traducirá en un menor crecimiento para este año y en un nuevo baldazo sobre el consumo que no tiene miras de reaccionar al menos en los próximos meses.

El verano de 2021 terminó con la actividad en alza. Para Econviews la actividad creció 0,8% en marzo con respecto a febrero.

Según un informe del BBVA, en marzo el consumo creció 7%. “Luego de los crecimientos interanuales muy altos en marzo dados por la caída del año anterior, la desaceleración del consumo en todos los sectores da cuenta de la pobre performance de la recuperación”, indican.

Pero en abril ya hay señales de que hubo una desaceleración. Los datos de CAME indican que las ventas de las pymes bajaron 8,3% el mes pasado con respecto a marzo, en un contexto en el que seis de cada diez comercios pequeños y medianos enfrentan problemas de abastecimiento. Y venden 26% menos que hace dos años. Otro dato negativo fue la evolución de la confianza del consumidor: con el avance del Covid creció la incertidumbre y el índice de la Di Tella bajó 7,5% en abril.

Pese a que las restricciones son mucho más leves que las que se aplicaron hace un año, en abril la circulación cayó un 42% en el AMBA.

“Si bien los servicios mejoran su desempeño, se mantienen rezagados en comparación con los bienes. La nueva ola de contagios es de particular preocupación en este sector que es el mayor empleador”, plantea el BBVA.

Las consultoras ya empiezan a medir el impacto de la segunda ola. “Convivir con restricciones implicará un dinamismo menor de la actividad y peores indicadores socioeconómicos que, de todas formas, no se acercarán a los niveles del año pasado”, dice la consultora LCG.

“Si estas restricciones duran un trimestre y no afectan a la industria y la construcción podemos pensar en un ‘crecimiento’ del 4%-5%. Luego de una caída de 9,9%, recuperar la mitad implica que aún la anemia se sentirá,“señala LCG.

Sobre esto golpea otro factor: el atraso de los salarios, que mayoritariamente aún no cuentan con aumentos que les permitan pelearle mano a mano a la inflación.

Varias veces distintos funcionarios, el ministro Martín Guzmán entre ellos, repitieron que este año los salarios le tienen que ganar a la inflación. Por ahora las paritarias que se cerraron rondan el 30%, contra una inflación que según los privados no bajará del 45%. Si bien los acuerdos salariales tienen contemplado una actualización si los precios se aceleran, la idea de que el consumo motorice la reactivación se va apagando.

El economista Andrés Borenstein apunta que los salarios reales están 7,5% abajo del nivel del año pasado, mientras las jubilaciones perdieron 5%. Cuando se mira el gasto en salarios de la administración nacional, la caída alcanza casi al 15%.

Un informe de Econviews estima que la actividad caerá 2,3% en el segundo trimestre. “Mayo debería ser el peor mes del año, aunque si las restricciones persisten el peor mes podría ser junio”, aseguran.

A diferencia de lo que ocurrió en la cuarentena anterior esta vez no se espera un boom de consumos durables. “La impresión es que en los hogares que mantienen poder adquisitivo ya se compraron todos los electrodomésticos que necesitaban para enfrentar el encierro, ya sumaron complementos para mantenerse en forma y la brecha cambiaria ya no da espacio para el nivel de gangas que había el año pasado en importados”.

¿Podrá el Gobierno sacar un conejo de la galera que permita reactivar el consumo? Le ponían muchas fichas al alivio que traerían los cambios en Ganancias, pero la ley no se reglamentó. Y cuando esté, tendrá un efecto acotado, según los especialistas.

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